Sobre un “milagro” en Oviedo Abril 6, 2008
Posted by Amarok in Religión.2 comments
En el periódico “La Nueva España” del día 6 de Abril de 2008 (es decir, hoy) dedican un reportaje de ¡tres páginas! a hablar sobre el supuesto milagro que sufrió Begoña León en el año 2000. (Por lo visto, la Iglesia anda escasa de nuevos santos y quieren canonizar a un tal Rafael que vivió en Oviedo, ya que según el Vaticano la curación se debió a que la familia de Begoña se encomendó a dicho beato).
Según relata el artículo, esta mujer padecía el síndrome de Hellp, sufría fallos hepáticos, encharcamiento de los pulmones e infartos cerebrales. Begoña se recuperó de su enfermedad, en una curación que el Vaticano declaró como “científicamente inexplicable”.
Yo me pregunto: ¿qué derecho tiene el Vaticano a determinar que algo es científicamente inexplicable?
Copio un fragmento del reportaje:
“Fue después de que sus pulmones se encharcaran cuando los doctores comunican a los padres de Begoña el pronóstico más pesimista. <<Les dijeron que ya no había solución, que era cuestión de horas, o de días>> [...] También sucede entonces que <<cuando me dio el distress respiratorio los médicos comentaron a mi padre que algunos pacientes con los pulmones encharcados reaccionan cuando se le pone boca abajo para que los líquidos salgan por gravedad>>.
Aunque había una esperanza muy pequeña, de hecho, funciona en Begoña. <<Me pusieron boca abajo y empecé a revivir; el día 6 de enero desperté [...]>>. La mejoría de Begoña comenzó a partir de ese día a ser muy rápida, y como tal, inexplicable, según los médicos del Vaticano.”
Los médicos del Vaticano son unos incompetentes, les falta comprensión lectora o simplemente hacen lo que hacen todos los fanáticos religiosos y pseudocientíficos: usan información sesgada, utilizan sólo aquello que sirve a sus intereses, ignorando aquellos datos que nieguen sus afirmaciones.
¿Cómo puede ser esta curación “científicamente inexplicable” cuando la paciente se recuperó una vez que los médicos la colocaron boca abajo porque sabían que de esta forma los líquidos de los pulmones saldrían por la acción de la gravedad?
Pero claro, cuando hablamos de “curaciones milagrosas” lo que hagan los médicos (que se supone que son los expertos en el trato de enfermedades) no tiene relevancia: parece que es más importante rezar a un muerto que aplicar los remedios adecuados.