jump to navigation

¿Por qué los móviles NO producen cáncer? Mayo 28, 2008

Posted by Amarok in Ciencia, Física.
trackback

Muchas veces hemos visto en los medios de comunicación cómo diversas asociaciones exigían el desmantelamiento de antenas de radio y de telefonía que se encontraban sobre edificios residenciales o sobre colegios alegando que dichas antenas eran las causantes de la aparición de algunos casos de leucemia y otros tipos de cáncer. Por supuesto, las compañías telefónicas negaban dichas acusaciones y mantenían las antenas en su sitio. En este caso, la ciencia le da la razón a las compañías: ningún estudio de los innumerables que se han realizado ha confirmado la existencia de alguna relación entre la emisión de las ondas de radio o de telefonía y el desarrollo del cáncer; es más, con unos pocos conocimientos sobre radiación y electromagnetismo podemos ver que efectivamente las microondas de los móviles no son capaces de causar dicha enfermedad.

RADIACIÓN

La radiación consiste en la propagación de energía en forma de ondas electromagnéticas (radiación electromagnética) o de partículas subatómicas (radiación corpuscular) a través de un medio. Según la energía que transporte una determinada radiación se puede clasificar en ionizante y no ionizante.

La radiación ionizante es aquella con energía suficiente para ionizar la materia, es decir, extraer a los electrones de sus estados ligados a los átomos. Son fuentes de radiación ionizante las partículas alfa (núcleos ionizados de Helio-4), las partículas beta (electrones) y algunas ondas electromagnéticas.

La radiación no ionizante no tiene energía suficiente para desligar a un electrón del átomo, como mucho puede producir una excitación del electrón.

¿Y cómo afecta cada tipo de radiación al ser humano? La radiación ionizante puede provocar quemaduras en la piel, caída del cabello, náuseas, alteraciones en la cadena de ADN, lo que provoca mutaciones si las células no son capaces de reparar el daño causado, e incluso la muerte si la dosis de radiación recibida es extremadamente alta. Este tipo de radiación sí es capaz de producir cáncer (que se debe a la modificación del ADN). Sin embargo, la no ionizante no es capaz de alterar químicamente la materia y el único daño que puede causar (y sólo con radiación óptica, láseres) recae sobre el ojo: quemaduras de retina, fotoconjuntitivitis, cataratas…

ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS

Una onda electromagnética es la forma de propagación de la radiación electromagnética a través del espacio. Este tipo de ondas no necesita un medio material para propagarse, si no que también puede hacerlo a través del vacío.

Las ondas electromagnéticas se pueden clasificar según su longitud de onda (período espacial, se mide en metros) o según su frecuencia (número de oscilaciones por segundo, se mide en Hertzs, Hz). Ambas características están inversamente relacionadas entre sí. A continuación se muestran las distintas categorías de ondas dentro del espectro electromagnético, dando primero su longitud de onda y después su frecuencia:

Rayos Gamma: menor que 10 picómetros (10E-11 m) / más de 30 EHz (exahertzs)

Rayos X: menor que 10 nanómetros (10E-8 m) / más de 30 PHz (petahertzs)

Ultravioleta: menor que 380 nanómetros / más de 789 THz (terahertzs)

Luz Visible: menor de 780 nm / mayor de 384 THz

Infrarrojo: menor que 1 milímetro / mayor que 300 GHz (gigahertzs)

Microondas: menor que 30 centímetros / mayor que 1 GHz

Radio UHF (ultra alta frecuencia): menor que 1 metro / mayor que 300 MHz

Radio VHF (muy alta frecuencia): menor que 10 metros / mayor que 30 MHz

Onda Corta de Radio: menor que 180 metros / mayor que 1,7 MHz

Onda Media de Radio: menor que 650 metros / mayor que 650 KHz

Onda Larga de Radio: menor que 10 kilómetros / mayor que 30 KHz

Radio Muy Baja Frecuencia: mayor que 10 kilómetros / menor que 30 KHz.

Las ondas electromagnéticas transportan una cantidad de energía que es proporcional a su frecuencia: ondas de mayor frecuencia transportarán una mayor cantidad de energía. Por eso, la radiación gamma es la más energética de todas.

¿Cuáles, de todas las ondas que conforman el espectro electromagnético, producen radiación ionizante? Sólo los rayos X y los rayos gamma tienen la energía suficiente para ionizar la materia, mientras que el resto carecen de la energía requerida. Por lo tanto sólo ondas de frecuencia igual o superior a la de los rayos X tienen la capacidad de alterar nuestro código genético y producir el temido cáncer.

Las ondas de radio son las menos energéticas de todas, así que tener una emisora de radio cerca de una vivienda no debería causar ningún problema. Las ondas utilizadas en la telefonía están en el grupo de las microondas, que como hemos visto son menos energéticas que los rayos X, emiten radiación no ionizante. Lo peor que pueden hacer es elevar la temperatura del ambiente al excitar los electrones de los átomos del agua (en este efecto se basan los hornos microondas).

Si nos fijamos, en el espectro electromagnético nos daremos cuenta de que la luz visible transporta más energía que la radiación de microondas, y sabemos que no causa ningún tipo de leucemia o tumor, entonces, ¿por qué iba a causarlo una radiación que contiene bastante menos energía?

Con la explicación anterior ya sabemos que las ondas de los móviles o radio no han podido provocar los casos de cáncer que han suscitado las denuncias a las compañías telefónicas, pero ¿cuál puede ser la causa entonces?

Más del 80% de la radiación ionizante a la que se encuentra expuesta el ser humano proviene de fuentes naturales. Estas fuentes son radioisótopos que se encuentran en el aire, en el propio cuerpo humano, en algunos alimentos (crustáceos y moluscos marinos), en la corteza terrestre o que provienen del espacio (la radiación cósmica). Los radioisótopos o isótopos radiactivos son variantes de un elemento que a pesar de tener el mismo número de protones que el propio elemento, contiene un número diferente de neutrones. El núcleo de estos isótopos es inestable y emite energía cuando pasa a una configuración más estable. Los radioisótopos más comunes son: sodio-24, carbono-14, radón-222, uranio-238, uranio-235 y el potasio-40. Algunos de estas partículas se encuentran también en diversos materiales empleados en la construcción. El radón, que procede de la desintegración del radio-226, se encuentra abundantemente en la naturaleza y puede llegar a provocar cáncer de pulmón por su acumulación en edificios mal ventilados y lugares cerrados. Aquellas personas que viajan habitualmente en avión se encuentran mucho más expuestas a la radiación cósmica lo que aumenta el riesgo de padecer neoplasias. Las rocas del suelo contienen pequeñas cantidades de uranio, torio y potasio, mientras que el cuerpo humano contiene algo de potasio-40 y carbono-14.

Comentarios»

1. Antonio Rico - Mayo 31, 2008

No se trata de demostrar que los móviles NO producen cáncer, se trata de que NO se ha demostrado que los móviles SÍ producen cáncer.
Como nos pongamos a correr detrás de todas las afirmaciones no demostradas que pululan por ahí para demostrar que son falsas, no acabaremos nunca.
La carga de la prueba recae en quien hace la afirmación.
Hagámosle caso a Guillermo de Ockham :No debemos multiplicar los entes sin necesidad.
¡Viva la navaja de Ockham!