jump to navigation

De nuevo me toca decir adiós… Noviembre 1, 2008

Posted by destructoradelcaos in Personal, Reflexión.
1 comment so far

Decir adiós nunca es fácil. No importa si llevas un año o diez días preparándote para ello, ni si se trata de algo temporal ó definitivo: cuando una persona es realmente especial para ti, decirle adiós siempre te resultará difícil. ¿De qué otra manera podría resultar despedirse de uno mismo?

Y es que esto es precisamente lo que sucede: cuando te despides de alguien muy importante para ti, te estás despidiendo también de ti mismo; porque, en el fondo, una parte de tu ser se está yendo con esa persona. ¿Cómo no aborrecer entonces esa sensación de vacío que queda, esa sensación de como si te hubiesen amputado un fragmento de tu alma? Quizás sea esta la razón por la cual casi siempre el instante en el que debes decir adiós, es también el instante en el que menos quieres hacerlo.

Es que resulta inevitable no evocar, uno a uno, todos los buenos recuerdos que viviste con esa otra persona. Remembranzas que añoras volver a encontrar en el futuro, aunque no sepas cuándo; por lo cual te refugias en la esperanza furtiva de un “¡pronto, muy pronto!”. De esto se trata todo: de mantener viva al menos una migaja de ilusión, porque nada está perdido mientras aún quede algo por lo que se pueda soñar.

No importa cuán duro sea un adiós, la posibilidad de un futuro reencuentro siempre será muy reconfortante. Llevarlo a cabo nunca será fácil, mas tampoco será imposible. Mucho menos, cuando es lo que más deseas.

Sólo 7 días…