La mayoría de las veces que se mantiene una conversación sobre música con alguien al que le gusta el rap, esa persona suele defender que los raperos son los mejores letristas del panorama musical y que son los únicos realmente comprometidos con la sociedad porque son los únicos que se dedican a criticar (insultar, sería una definición más correcta) a los políticos, a la nobleza y a los famosos. Pero no tienen el compromiso social en exclusiva por mucho que se quieran colgar esa medalla, y para fundamentar mi afirmación nos podemos fijar en las letras que escriben por ejemplo Sonata Arctica, Pink Floyd o Dream Theater, grupos muy alejados de la cultura hip-hop (me ha costado escribir lo de cultura…). En muchas canciones de las bandas que he nombrado (y de otras muchas más) se habla sobre política, religión, ecología, educación y demás temas sociales, y lo hacen de una manera mucho más sutil, con un lirismo más elaborado, sin la necesidad del recurso fácil y rápido de la ofensa personal (quizás por esto último no mueven tanto a la masa, al no ser tan directos y agresivos).
En este artículo voy a hablar sobre una de las canciones que más me atraen de la discografía del grupo de metal progresivoDream Theater. El tema tiene por título The Great Debate y pertenece al sexto álbum de estudio de dicha formación, Six Degrees Of Inner Turbulence, que fue publicado en el año 2002. A principios de año ya le dediqué una entrada al último corte de este trabajo formado por dos discos. Ahora le toca el turno a la cuarta pista del primer disco.
The Great Debate tiene una duración de casi catorce minutos (algo común en Dream Theater) y se puede considerar bastante psicodélica por la inclusión de diversas melodías de sintetizadores, voces distorsionadas y diálogos creados con grabaciones tomadas de algunos medios de comunicación. Aunque musicalmente no se encuentre entre las mejores creaciones del grupo (tampoco entre las peores, estaría en un término medio) lo que nos interesa es la historia que cuenta: trata sobre la investigación y uso de las células madre y embriones como medio para curar enfermedades. Desde el principio este asunto ha dividido a la sociedad y ha creado un profundo debate que aún continúa: ¿es aceptable moralmente crear de forma artificial un embrión para luego “matarlo” con el fin de curar la enfermedad de un paciente o salvarle la vida? ¿Se pueden considerar seres vivos a estos embriones? En la canción Dream Theater recoge la multitud de opiniones que han surgido en torno al tema pero no se posiciona ni a favor ni en contra de ninguna de ellas sino que pretende reflejar la división existente.
A continuación podéis escuchar The Great Debate (está dividida en dos partes) y más abajo ver la letra de esta composición: